El Cementerio Municipal de Cañada de Gómez atraviesa una situación crítica que ha generado una creciente ola de reclamos por parte de vecinos y familiares de personas fallecidas. Según trascendidos y reportes locales, los problemas abarcan desde la falta de mantenimiento y limpieza hasta presuntas irregularidades administrativas que afectan directamente a los deudos.
Por Juan A. Frey
Uno de los aspectos más sensibles es la exigencia de traslado de restos de personas fallecidas durante la pandemia de COVID-19, un procedimiento que implica altos costos y que, en muchos casos, se ha llevado a cabo sin notificación previa a los familiares, generando angustia y desconcierto. A ello le se suma la desaparición de lápidas, dificultando la localización de los restos y profundizando el dolor de quienes buscan honrar a sus seres queridos.
Otro punto alarmante es la escasez de nichos disponibles, lo que ha alimentado especulaciones sobre posibles maniobras irregulares o intereses ocultos en torno a la disponibilidad de los espacios. Algunos vecinos incluso mencionan la existencia de “dateros de la muerte”, supuestos intermediarios que aprovecharían la crisis para obtener beneficios personales.
En este contexto, la actitud de la directora del cementerio ha sido blanco de severas críticas. Según informa el diario LA IMPRENTA, evitó brindar declaraciones al medio local, aduciendo que debía consultar previamente con el secretario de Gobierno, Luciano Travaglino, quien tampoco ha dado explicaciones ni se ha manifestado públicamente. Esta falta de respuestas refuerza la percepción de opacidad y desinterés institucional, lo que ha generado un profundo malestar en la comunidad.
Como agravante, aún persiste el impacto de un informe elaborado en agosto de 2019, que documentó la presencia de un basural en los alrededores del predio, con acumulación de residuos domésticos e industriales en los accesos. Esta imagen de abandono no ha sido revertida y contribuye a la percepción de un estado general de desidia y negligencia.
Todo este panorama configura una situación insostenible que exige respuestas inmediatas y concretas por parte de las autoridades municipales. La comunidad ya no solo reclama explicaciones: exige medidas urgentes para recuperar la dignidad de un espacio que debería representar respeto, memoria y contención.
El cementerio dejó de ser un simple lugar físico. Hoy, se ha convertido en el reflejo doloroso de una gestión ineficaz, lejana de las demandas ciudadanas, donde la falta de transparencia y el silencio oficial agravan una herida abierta en el corazón de la comunidad.
En tal sentido, por su hubiera algún débil de entendederas, LA IMPRENTA, no comulga ni con unos ni con otros, simplemente se dedica a informar lo cual es su verdadero métier y única obligación.
Finalmente, este medio está al servicio de todo aquel que necesite reflejar un reclamo frente a esta insólita situación.
Referencia: (*) Un basural rodea el cementerio municipal cañadense – Diario La Imprenta