El ex edil cañadense y referente del sector político Frente Amplio Por la Soberanía, Fernando Mauroni, expuso su opinión para este medio, tras los resultados de los comisios del pasado domingo 29 de junio en nuestra ciudad.
Por Fernando Mauroni
Si me preguntan que pienso de las elecciones del domingo, de lo primero que tengo que hablar es del espacio al que pertenezco, el FRENTE AMPLIO POR LA SOBERANÍA. Si bien no es el resultado al que aspirábamos, participábamos de una elección totalmente polarizada, no solamente desde lo discursivo, sino también desde lo económico. El despliegue propagandístico de Unidos para cambiar Santa Fe, La Libertad Avanza y Trabajando por Cañada fue muchísimo más de lo que veníamos acostubrados, y muy parejos entre ellos, lo cual hace correr en desventajas a cualquiera, a su vez encorseta a la gente a pensar más en la utilidad del voto que en dar oportunidades a fuerzas emergentes.
Asi y todo, de las PASO a la general, aumentamos un 22% los votos lo que no es un dato menor, teniendo en cuenta que fuerzas como Unidos no pudieron sostener lo votos de su espacio de las Paso a la general; la Libertad Avanza no llegó a aumentar un 10% de las Paso a la general. En este contexto, y teniendo en cuenta que esto es una maratón y no una carrera de 100 metros, dentro del resultado, hay cosas positivas para rescatar y valorar.
En lo que respecta a la elección en general, pienso que es un gran dato el resultado, pero a su vez que no está todo dicho. El triunfo de Trabajando por Cañada era esperado, que meta dos concejales también era esperado, ya que la más inmediata competidora era la candidata de la Libertad Avanza, y entiendo yo, que la dejaron muy sola y con consejos que no le sumaron nada.
El gran dato es que lo que podía haber sido un cambio de ciclo en la política Cañadense, ya que Clerici había dejado la intendencia después de 20 años, y a su vez podría haber habido un cambio en la formas de hacer política en la ciudad, vuelve a instalarse y con posibilidades claras de cara al 2027, y esto debido a su trabajo en el Concejo y ayudado fundamentalmente por la floja gestión de Unidos en la intendencia.
En lo que a Unidos respecta, su candidato no pudo capitalizar el apoyo del gobernador, el senador y el intendente. Más de un candidato hubiera rogado por tener uno de todos ellos; bueno, el hoy concejal de Unidos tenia los tres, y así y todo, sacó apenas el 26% de los votos. Por más que el oficialismo intente justificarlo con que es su primera elección encabezando, el «caballo del comisario» siempre tiene que ganar o ganar, de lo contrario todo es un mal resultado.
Pero para el gobierno municipal no es todo malo, las intermedias siempre, o casi siempre, las gana la oposición, y a su vez tiene un año y pico para revertir esta situación. Hace de enero del 2024 que la gente por todos los medios reclama por los servicios públicos, reclama por obras de pavimentos, por mayor participación de los artistas locales, por mayor apoyo a las instituciones entre otras cosas. Hay también una realidad, nadie le ataja un penal al intendente, todo lo que va al arco, entra y todo recae sobre el intendente ya que las voces que salen a intentar defenderlo no tienen la entidad suficiente para poder hacer ver a la ciudadanía las cosas de otra manera. Ahí tiene una cuestión muy parecida a la de Riquelme en Boca Juniors, o cambia el equipo o cambia el técnico.