El presentismo continúa siendo una de las políticas más crueles que lleva adelante el gobierno de Maximiliano Pullaro. Se trata de un mecanismo que no contempla las situaciones personales, familiares o de salud que pueden impedir que un docente asista a trabajar y que, frente a las actuales inclemencias climáticas que se pronostican, tampoco distingue a quienes son víctimas de emergencias que exceden cualquier posibilidad individual de respuesta.
“¿Cómo puede ir a trabajar un docente si tiene su casa inundada? ¿Cómo se puede exigir asistencia cuando una persona está enferma o atraviesa una situación familiar que requiere su presencia?, se preguntó el titular de Sadop Rosario, Martín Lucero, y agregó: “Son circunstancias que no dependen de la voluntad ni del esfuerzo de las y los trabajadores, pero que pueden repercutir directamente en sus ingresos”.
“Esta política adquiere una dimensión aún más grave en un contexto en el que los salarios docentes son bajos y, en muchos casos, apenas alcanzan para cubrir las necesidades esenciales de una familia”, añadió el dirigente docente.
A esta situación se suma una contradicción que merece ser puesta en discusión: “Mientras las y los docentes pueden perder el presentismo por situaciones que escapan a su voluntad, los legisladores que responden al gobernador Pullaro pueden ausentarse de las cámaras durante las sesiones sin perder ese adicional. Una diferencia de criterios que expone el doble estándar con el que se aplica la exigencia de asistencia”, fustigó el representante de los docentes privados.
Un juego para visibilizar la crueldad del presentismo
En este contexto, la propuesta de presentar un juego constituye una manera novedosa e inteligente de poner en agenda una problemática que atraviesa la vida cotidiana de miles de docentes.
La iniciativa busca mostrar las dificultades, las decisiones y las peripecias que deben atravesar las y los trabajadores de la educación para llegar a fin de mes sin perder el presentismo. Detrás de ese premio hay situaciones concretas: enfermarse y tener que decidir si asistir igualmente, postergar necesidades personales o familiares y enfrentar emergencias que pueden poner en riesgo la propia vivienda, todo para evitar una reducción de los ingresos.
El juego propone transformar esa realidad en una herramienta de comunicación y reflexión colectiva, capaz de acercar la problemática a la sociedad y abrir una discusión sobre las consecuencias de esta política salarial.
La iniciativa también busca interpelar al Gobierno provincial y poner en discusión qué lugar ocupan la educación y sus trabajadores en las prioridades de la gestión.
“El presentismo no es un juego para quienes viven de su salario. Pero, para el gobernador Pullaro, parece haberse convertido en uno”, finalizó Lucero.
Link del juego: https://lacarreradelpresentismo.netlify.app/









































