El 2 de abril de 1982, las Fuerzas Armadas argentinas llevaron adelante la Operación Rosario, con el objetivo de recuperar el control de las islas Malvinas. Se iniciaba así el conflicto del Atlántico Sur. A partir de entonces, miles de efectivos fueron desplegados en un escenario de gran complejidad, caracterizado por el aislamiento, las condiciones climáticas extremas y la exigencia operativa permanente.
En ese contexto, las tropas argentinas actuaron con determinación, disciplina y coraje, reflejando en cada misión cumplida esos valores que, a lo largo de nuestra tradición militar, han distinguido siempre al soldado argentino: honor, lealtad, abnegación, vocación de servicio y un profundo amor a la Patria.
El desarrollo de las operaciones en las Islas puso a prueba no solo la capacidad operativa de las unidades desplegadas, sino también la entereza moral de quienes integraron el Teatro de Operaciones Malvinas. En cada posición, en cada patrulla y en cada acción de combate, se expresó la voluntad de cumplir con la misión encomendada, sosteniendo hasta el final el compromiso con la Patria.
Cada año, la conmemoración del 2 de Abril se convierte en un momento de encuentro que refuerza la memoria colectiva. Honra a quienes cayeron en combate y reconoce a los Veteranos de Guerra, cuyo testimonio mantiene viva la historia y fortalece la conciencia sobre la soberanía.
A más de cuatro décadas, Malvinas nos une, reviviendo el heroísmo de quienes combatieron en aquella gesta y ratificando el compromiso con una causa nacional irrenunciable.
Créditos: www.argentina.gob.ar





































