Argentina fue pionera en la región y en el mundo en poner de relieve la importancia estratégica de este recurso natural para el desarrollo de un país.
El Día Nacional del Agua nació en 1963 en Córdoba en el marco de la realización del 1er. Congreso Nacional del Agua de Argentina convocado por la Dirección de Hidráulica de esa provincia con el fin de despertar una conciencia sobre el uso racional y responsable de este recurso, aunque este día recién tuvo alcance nacional diez años después.
Esta fecha se incluyó a nivel nacional en 1970 a partir de una resolución ministerial del Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Nación.
Posteriormente el gobierno nacional dictó el decreto N° 2481 de 1973 que estableció que cada 31 de marzo se celebre con exclusividad el «Día Nacional del Agua»
El agua es un recurso renovable, limitado, frágil y vulnerable. Si bien abunda en el planeta, solo el 3% es dulce, apta para el consumo humano.
Debemos evitar los consumos secundarios del agua potable, utilizando la que necesitamos en forma esencial, pero sin derroches.
Al adoptar hábitos de consumo más conscientes, podemos asegurar la disponibilidad de agua potable para las generaciones presentes y futuras.
BUENAS PRÁCTICAS
- No utilizar el agua potable en actividades que pueden postergarse, en particular las que demandan importante cantidad de agua: lavado de autos y veredas; regado de jardines.
- Utilizar baldes o mangueras provistas de sistemas de corte (gatillo o interruptores o pulsadores) para evitar el derroche.
- Usar el lavarropas con programas cortos y de mayor eficiencia.
- Conservar el agua de la pileta agregándole cloro y cubriéndola con una lona.
- No dejar que el agua corra innecesariamente al lavar los platos, al lavarse los dientes o al bañarse: una ducha de 10 minutos consume 80 litros de agua.






































